Archive for February, 2010

De Viaje

Haciendo recuento de los viajes en los que me he embaarcado (todos por trabajo) desde que pase de los 15 años, creo que he andado en autobus, avión y jet privado (se que es un avión, pero es bonito mencionarlo)  y si logro recordar algo memorable de cada uno, supongo que sería la primera vez que me subí a un avión y vi las nubes desde la otra perspectiva (que honestamente solo hace que se vean mas grandes), las montañas y lo mejor de todo, la lejanía y los ocasos. Desde ese primer vuelo intento viajar o muy temprano para ver el amanecer o tarde para ver el atardecer, no es tán fácil como parece!

En autobus, fue un viaje solitario a Guatemala para pasar 3 semanas en una misión especial (top secret) y haber visto esa película que tanto me gustó, en su momento, pense que habia sido el aburrimiento y la soledad, pero al final, la he visto muchas mas veces y me sigue pareciendo genial: “Life as a house”. Y el viaje de regreso, lluvioso, lento, triste, pero al menos venía satisfecho y tranquilo. Complicado.

O de las 12 horas para ir a Nicaragua, saliendo a las 3am para domir a la fuerza las primeras 3 o 4 horas, con los audifonos hundidos en mis oidos con la mayor colección de musica electrónica que pude encontrar (junto a un par de películas) metidas en el Ipod. De todo, un tramo recto y una planicie fantástica cerca de Managua, fue lo que mas me gustó de todo.

El jet fue pura casualidad. Necesitaban a alguien en Honduras y ya que había un espacio disponible, me metieron. Por el hecho de ser mas pequeño (y potencialmente mas incómodo) que un avión grande, no lo disfruté tanto, aunque lo de caminar por la pista de aterrizaje me resultó fabuloso (don’t ask why!)

Nunca he conocido a nadie interesante en mis andanzas (que han sido varias), los caminos los encuentro tediosos ya sea por tierra o por aire. Simplemente me dedico a ver por la ventana y poner mi mente en blanco, me encanta que las imagenes pasen a través de mi  intactas, sin ser juzgadas, analizadas, descompuestas, clasificadas y archivadas; me gusta recordarlas tal como fueron y no acompañadas de una historia inventada que al final terminaría creyendo hasta yo.

Mi memoria de viajes tiene solo imágenes sin notas.

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Serie I, Cap. III

Sonó el teléfono de madrugada, haciendo brincar a Susana para tomarlo y dirigir un improperio al aparato. Al escuchar la voz desconocida supo que al fin había ocurrido lo que tanto había esperado.

– Estoy aquí – dijo la voz seguida por el click al colgar.

Susana colgó el teléfono sin tener tiempo de hacer ninguna pregunta. La línea repetía el cacofonico sonido de ocupado  y su cuerpo temblaba entre una mezcla de emoción y miedo. ¿Qué se suponía que hiciera ahora? ¿Buscarlo? ¿Esperarlo? ¿Nada?

De las tres opciones la tercera le resultó mucho más práctica.

El resto de la madrugada no pudo conciliar el sueño y se entretuvo preparando sus atuendos para la noche siguiente. Vivía en un pequeño cuarto con apenas electricidad y definitivamente sin agua potable, que le proporcionaba únicamente lo básico, aunque no dejaba de tener un enorme closet de madera y un muy bonito televiso como fruto del sudor de su cuerpo, literalmente.

Al transcurrir  del día, mientras llegaba la hora de dirigirse al club nocturno donde trabajaba, estuvo intranquila y desesperada, nada parecía atraer su atención lo suficiente hasta que se rindió y decidió dormir un poco antes de salir, poniendo la alarma en su teléfono celular el cual sonó puntual y le permitió estar lista a la hora de siempre.

Revisó su bolsa asegurándose de no olvidar nada y se dirigió a la puerta, la cual al abrir se encontró con alguien que la esperaba. Al verlo dio un sobresalto inconciente pero esperado. Tras un segundo de pausa se lanzó a sus brazos y le dio un beso apasionado que el hombre no respondió provocando que ella diera un paso hacia atrás.

– No eres Él – le dijo con disgusto.

– Él te necesita — fue la respuesta fría que obtuvo del hombre.

El hombre giró y se dirigió al taxi sin decir nada mas y sin esperar que ella lo siguiera. El taxi estaba estacionado fuera de la vista de Susana quien un poco avergonzada lo siguió; el ya la estaba esperando con la puerta trasera abierta y notó que su mirada estaba perdida lo cual le causó que la espalda se le erizara y pensará que definitivamente había las cosas empezaban a parecer un poco diferentes a lo que ella esperaba. Él no estaba dentro.

El taxi emprendió su camino sin que ella diera una dirección y rápidamente sorteó el tráfico de manera normal mientras la tarde se convertía en noche. Al detenerse y apagar el motor estaban frente al club donde ella trabajaba. Se mantuvo sentaba un par de minutos esperando que algo ocurriera pero nada pasó hasta que al final decidió bajar del auto y entrar; el taxista no dijo nada y seguía hundido en sus pensamientos… o en los de alguien mas.

Se dirigió a la entrada y saludo al Gil que cuidaba la entrada y ya tenía listo el taco para cobrar a los clientes, le revisó la bolsa y la dejó pasar. Al franquear la puerta esperó nuevamente encontrarse con un rostro desconocido al cual saludar efusivamente pero no había nadie; decepcionada,  se dirigió a cambiarse para empezar la faena sin notar precisamente lo mas obvio, ahí no había nadie y ya era hora de que estuvieran algunas chicas pululando por ahí.

– Judith – escuchó tras ella mientras una mano la tomaba del brazo y la obligaba a voltearse.

Se encontró con el rostro de Franchesca, la gerente del local.

– Un amable señor te está esperando atrás – dijo en un tono confidente y mientras le guiñaba un ojo remató—ve y salúdalo. He mandado a las chicas fuera para darte privacidad y es tan lindo que no pude resistirme – agitando pedazos de papel en blanco como si fueran billetes.

El corazón de Susana dio un respingo y empezó a latir sin control. Esta vez tenía que ser Él.

Se giró y paso a paso se acerco al cuarto donde la esperaban, todo parecía ir mas lento y a pesar de no haberlo visto aun, ya sentía su presencia. Al entrar al cuarto, una inmensa ola de calor la rodeó  mientras lo descubrió  observando la oscuridad de la noche por un pequeño tragaluz que había en la pared; el deseo de abalanzarse sobre Él no apareció esta vez, parecía estar rodeado de una enorme burbuja que impedía que algo pudiera tocarlo. Era una sensación atemorizante.

– Necesito que hagas algo por mí – dijo con una voz impersonal y nada particular – hoy viene un joven y lo necesito.

Susana no respondió.

– Asegúrate de estar disponible para él y que se quede hasta tarde – dijo casi en un susurro mientras se giraba y clavaba sus ojos negros y profundos en los ojos claros y transparentes de Susana – yo vendré por ambos.

Susana sintió como una fuerza aplastante caía sobre ella mientras él se acercaba, se sentía indefensa y rígida, incluso sus pensamientos parecían haberse detenido.

– Lo haré – dijo haciendo una pausa –  pero como sabré quien es – logró articular no sin poco esfuerzo.

– Lo sabrás, yo me encargaré de que lo sepas – respondió Él posando las manos en la cabeza de Susana.

Lo que sintió Susana fue tan liberador, sentió como sus pensamientos giraban y flotaban sin control, como sus manos y piernas se relajaban, como su piel aumentaba de temperatura y su respiración se agitaba, como su sexo se humedecía y daba paso a un orgasmo descontrolado en tan solo unos segundos obligándola a caer al suelo casi inconsciente mientras Él se retiraba pasivamente. Al recuperarse por completo Él ya no estaba.

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Unfaithful

Hoy me estuve acordando de la película Unfaithful con Richard Gere y Diane Lane. Sinceramente cuando la vi la primera vez me impresionó mucho porque yo estaba pasando por una situación, digamos, similar en muchos sentidos a la película.

Recuerdo esto, porque hoy como tantas otras veces me estaban pidiendo mis humildes y no siempre efectivos consejos sobre ese tema: La infidelidad.

La infidelidad dicen algunos que no es más que una mezcla de orgullo y debilidad, otros dirían que es inseguridad y otros incluso que es genético. Personalmente creo que no es nada de eso, pero tampoco tengo una alternativa.

Yo he sido infiel en mi vida y aun habiéndolo sentido no hay forma de expresar o de explicar las razones que me llevaron a ello. Obviamente algún tipo de atracción física existía, pero más allá de eso, no sabría decirlo. A mí siempre me ha interesado una persona con quien poder conversar y compartir muchas cosas a pesar que no soy el más expresivo del mundo y que tampoco estoy en contacto con mis emociones. A mi sabe igual el odio que el amor y el orgullo que la vergüenza.

Después de todo el palabrerío, vamos al grano. ¿Qué razones podría tener para ser infiel una mujer “felizmente” casada, que ama a su esposo con quien tiene un hijo y con quien  vive cómodamente? ¿Y con quién? Pues con un ex, con quien terminó si bien no en las mejores circunstancias, si fue por las razones adecuadas.

En lo particular creo que sería un grave error, pero como me han dicho muchas veces, la calentura puede más. ¿Sera? Lo sabremos algún día.

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Recolectivo – Sixty Nine

Y el número ganador es… 69!

Este numerito no primo siempre tiene esa asociación morbosa del sexo demócrata. Pero es más que eso! Es 3 veces 23 o 23 veces 3… y eso lo puede convertir en no tan frecuentes, pero inmensas orgías o una muy buena suerte para los threesome. El tema manda!

Ya nadie lo relaciona con el aterrizaje en la luna, ni con Woodstock, ni con la guerra del football entre El Salvador y Honduras y según Wikipedia gran cantidad de noticias (ir)relevantes. Pero no, el pobre numerito tiene que vivir con el estigma de olor a fluidos corporales y con decisión de quien va arriba y quien va abajo y pasó de ser un número vertical a ser un número horizontal en la mente colectiva. ¿Será que la iglesia nunca ha intentado destruir ese número? ¿Será posible que desaparezca como el piso No. 13 en algunos edificios?.

Alguna vez lo he probado y no ha dejado de ser una mezcla entre agradable y desagradable. Si es divertido y justo, pero no hay nada como concentrarse completamente en dar placer y en recibirlo. Personalmente prefiero el 42!

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Hate News!

Y volvemos a las andadas sediciosas de las sorpresas. La política sigue su rumbo embarrado en los peores males que pudieron haberse creado y la religión arrastrando los harapos que le quedan después de milenios de alienar mentes y crear ese producto eterno, infalibre, e insubstancioso: la fe.

Tenía yo 11 años cuando las noticias se apareció de repente en la televisión, supongo que yo jugaba con mi yoyo o mi trompo mientras firmaban los acuerdos de paz en mi país y sonaban trompetas angelicales indicando el fin de una época obscura de la historia de El Salvador. Para esos entonces yo ni sabía que existía Funes y nunca me imaginé que se crearía una avalancha tan grande de delincuencia intempestiva que terminaría acabando con 13 compatriotas diarios! Y que las noticias harían su eterno agosto con esos temas!

Mi vida siempre ha transcurrido sin penas ni glorias, deje de inyectarme noticias en la cabeza cuando descubrí que al final solo me servían para preocuparme y sufrir cada momento que salía a la calle. Las noticias no suelen ser un tema de conversación común para mi. Pero ahí están! Desnudas, expuestas, en cada esquina y en cada sitio web. Es tan dificil escapar de ellas, te siguen, se te aparecen, te atacan y buscan cualquier forma de entrar en tu cabeza.

Lo unico que sé, es que en este momento todo parece tan ironico y contradictorio.

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